viernes, 14 de mayo de 2010

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA SE EMPECINA EN TENER UN JEFE DE LA POLICÍA CUYO MÁXIMO LOGRO ES MENTIRLE A LA CIUDADANIA.....

El presidente Leonel Fernández se empecina en tener un Jefe de la Policía Nacional, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, que le miente de manera sistemática y reiterada a la ciudadanía.

Un jefe policial que se dedica, en todo momento, a elaborar especies de "producciones cinematográficas o teatrales" para presentarlas a la población a través de los medios de comunicación y apapecer él como protagonista, como el súper-héroe, como el "resuélvelo-todo", sin resolver nada.
El presidente Fernández se empeña en mantener como responsable de la institución encargada de velar por la protección y seguridad de la ciudadanía, a una persona que ha perdido toda la credibilidad, precisamente por las muchas veces que le ha mentido a través de sus "producciones cinematográficas o tetrales", que han sido vistas como shows falsos para tratar de engatusar a la población. (Por suerte, todas han sido desmontadas, desarticuladas, a través de los medios, y su autor ha quedado al descubierto).
Y en medio de todo esto, son muchas los asesinatos de personas que se consideraban vinculadas a personas o casos del crimen organizado y el narcotráfico. Sobre todos esos asesinatos se han abierto investigaciones y en su mayoría, por no decir todas, están en el limbo. Y la lista de esos asesinatos continúa en aumento.
Recordemos el caso del secuestro del joven de Nagua, Baldera Gómez, en el que el Jefe de la Policía artículo una producción que incluyó una caravana por el pueblo del muchacho presentando como un logro de la institución el hecho de que se le hubiera escapado a sus raptores. Se recuerda que en este caso la jefatura de la Policía Nacional intentó hacerle creer al país que dos de los supuestos secuestradores (Cecilio Díaz y William de Jesús Batista) habían muerto en un intercambio de disparos con agentes del orden, cuando en realidad fuero ejecutados, como lo estableció una investigación realizada por la Procuraduría General de la Repdública.
El caso del capo José D. Figueroa Agosto, prófugo de la justicia, ha desencadenado una lista de asesinatos, comenzando por el ex coronel González y González, que ya alcanza el número de 5. En todos los crímenes se han iniciado investigaciones por parte de la Policía, pero nada se aclara, nada se define; al contrario, todo se enmaraña más y más, y las indagatorias caen en el limbo.
El señor Arturo del Tiempo (español), el mismo de la Torre Atiemar, donde el presidente acudió a dar el primer picazo para el inicio de los trabajos del proyecto, fue capturado por autoridades de España en ese país con un alijo de más de mil 200 kilos de cocaína. El jefe de seguridad de la Torre Atiemar era un coronel policial asistente del Jefe de la Policía. Y el vínculo entre el jefe policial y el señor Arturo del Tiempo llegó tan lejos, que llegó a nombrar al español Miembro Honorífico de la Policía.
Las autoridades mexicanas captura a Vantroi con documentación falsa y lo deportan a su país, y de inmediato el Jefe de la Policía arma un aparataje mayúsculo con los periodistas y medios de comunicación para recibirlo en el aeropuerto y anunciar que ha capturado a un delincuente de alta peligrosidad, acusado de haber cometido nada más y nada menos que ¡36 asesinatos...!Cuando presentan a Vantroi ante un juez lo hacen sin la más mínima prueba de los crímenes que le atribuye. Su situación es reconsiderada en la justicia y se concluye que apenas se le puede acusar de un asesinato.

El show más reciente ha sido el de Toño Leña, a quien en un afán desmedido de protagonismo, fue a buscar en un avión a Venezuela, en compañía del presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas, donde el supuesto narcotraficante fue apresado por autoridades de esa nación suramericana.
En medio de todas las mentiras, "producciones" y operaciones fallidas, Guzmán Fermín le ha recomendado ascensos inmerecidos de agentes policiales al presidente Fernández, que éste ha aprobado sin reparo alguno, haciendo quedar mal parado al Mandatario ante la opinión pública, que considera un disparate, un sin sentido, tales ascensos.
A pesar de tener tiempo y razones suficientes para destituirlo de la Jefatura de la Policía, el presidente insiste en mantenerlo en la posición. Al parecer, poco le importa al doctor Fernández que Guzmán Fermín le siga mintiendo a la ciudadanía, en una jefatura en la que el crimen organizado, los asesinatos, están a la orden del día y la noche, y las investigaciones sobre estos abominables hechos se mantien en el limbo. Un jefatura policial que, con su falso accionar, ha afectado la imagen del Propio Presidente de la República y la de su gobierno.

Es por eso que la opinión pública observa anonadada, si encontrar explicación, cómo el hombre se manteiene en el cargo.

Publicado por José Francisco Arias en 13.5.10

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