miércoles, 18 de noviembre de 2009

¿Y SI LA PROTAGONISTA ESTÀ MUERTA?....


POR IVONNE FERRERAS*
Quisqueyadigital.com

Es un hecho. De nuevo el desarrollo de las escenas dejan con la boca abierta a los responsables del guión. Todo se trastueca. Al parecer, la trama no estaba clara, y de repente, un simple papel secundario, se convierte en espectacular protagónico que a la vista de los espectadores, se esfuma del escenario.

Así, de repente la envuelven los efectos de una humareda de la que no se sabe si era parte de la obra, o si es que la repentina protagonista, pondría en peligro el final del espectáculo. Se trata de un guión que se venía trabajando desde “Agosto” de 1996, cuando se estrenaba en el negocio del espectáculo, el más ¿burlado? con el desarrollo de la trama. Y en esos aprestos, cada “Agosto” transcurrido, inversionistas interesados en lo que se suponía un estreno espectacular, pusieron su granito de arena para definir al que se suponía personaje central.
La historia envuelve a dos personajes oriundos de dos islas del Caribe unidos en el amor y el negocio ilícito que escapan de las manos de las autoridades en circunstancias extrañas. El primero, que según el guión debió de estar en escena en “Agosto”, se le “escurrió” a las autoridades, y el foro queda solo para la nueva estrella de las tablas, a quien capturan luego de incautarle un lujoso vehículo en el parqueo de su residencia, una suma millonaria, más millones y, de repente, otro saco de millones que se escurre entre los dedos de los agentes que operan en el caso.
La protagonista es extrañamente dejada en libertad condicional, y los espectadores, que no asimilan experiencias pasadas, empiezan a cuestionar los entramados de la justicia, a la que se suma “El zar” del espectáculo, quien, sintiéndose extrañamente “burlado”, convoca a todos los responsables de que se exhibiera un buen producto en escena. De allí, todos salieron en busca de la protagonista, porque de lo contrario, es probable que haya que reasignar los papeles y nadie, por lo menos en pleno escenario, quiere ser parte del reparto teatral..
En esos aprestos, recuerdan que había un protagonista anterior, y lo meten en el paquete de la búsqueda. Las conjeturas afloran y los espectadores, aún en sus sillones, a pesar de estar seguros de que, tampoco este drama tendrá un desenlace, murmuran la imposibilidad de “escurrirse” sin la ayuda de quienes podrían salir seriamente reflejados en escenas posteriores no previstas en el guión. De repente, a ninguno de los allí presentes les queda dudas de que la trama retrata el caso típico de las grandes operaciones de las mafias del narcotráfico. En los afanes de búsqueda se habla de salida espectacular de la isla en la que se desarrolla el drama, en “jet privado”, incursiones sorpresivas y aparatosas en centros de salud privado, y como en la mejor época del oeste norteamericano, se ofrece recompensa para quien ofrezca información, se ponen a circular fotos con la actriz amordazada, y que más bien parece una modelo posando para una revista, y hasta una bruja consulta su bola de cristal.
Es a partir de ese momento que, mientras los desquiciados empresarios del espectáculo andan medio locos y ¿sin ideas? de cómo encontrar a la bella actriz, que los espectadores comienzan a reflexionar. ¿A quién hacía mas daño la actriz en escena? ¿A Agosto, a pesar de que corre el mes de noviembre, de quien se supone solo se limitaría a un papel secundario, pero con quién correría la misma suerte? O ¿a muchos de los empresarios del espectáculo, con mucho poder, que no tenían seguridad del histrionismo de la bella actriz, de manera que les garantizara la inversión y la impunidad por estar involucrados en el negocio ilícito que arroja como ganancia sacos y más sacos de dinero? Es posible que, luego de que Agosto abandonó el escenario, aunque fuera en octubre, prefiriera que lo hiciera también la bella actriz, vivita y coleando.
Pero, ¿podría pensarse lo mismo de los inversionistas civiles y militares, eso sí, todos con mucho poder y una capacidad histriónica digna de un Oscar?. Es probable que después de apresada, por las razones expuestas anteriormente, no les interesara viva, sino muerta. Pero, ¿morir en escena hubiese sido conveniente? Evidentemente que no. Es probable que ahí comenzara lo que podría ser la última escena de la tragicomedia no incluida en el guión. La muerte de la espectacular actriz, suponiéndola “viva”, deslizándose en los rieles de una desaparición mostrada como fuga. Es obvio que esta nueva estrella del espectáculo, como adorno, señuelo, sombrilla o “abre puertas”, significaba mucho más que el explotado espejismo de sus atributos físicos. Constituía la mejor y más completa carpeta de archivos activada en el cerebro de la computadora, que reunía todos los programas del sistema de obras posteriores. Y sus vínculos con Agosto, que salen a relucir en septiembre, sentimentales o no, es lo que la convierte en pieza clave para el entramado de la obra con un protagónico de los hechos y situaciones que desencadenaron las últimas escenas y que culminaron en la entrega de una comedia de incuestionable seguridad taquillera.
Ahora, el desarrollo de las escenas y la promoción de actos posteriores de lo que se ha convertido en comedia, repiten la misma humareda que permitió a la actriz salir del escenario, solo que en la ocasión se trata de ocultar a verdaderos reyes de la actuación que prefieren hacerlo tras bastidores, convirtiendo a la joven en “falsa protagonista”, como forma de bajar el telón y dejar intacto el entramado original. Se trata de actores centrales, inversionistas del espectáculo, soportes de poder, acostumbrados “a ganar”, porque, como gárgolas, siempre se mantienen a la sombra de las recaudaciones, y aun cuando intervienen en el negocio ilícito que llevó a estos actores a escena, quedan intactos, listos para darle continuidad a sus prósperos negocios.
Los espectadores esperan a que baje el telón, y aunque no se sabe de dónde surgirán los aplausos, es evidente que en el escenario y fuera de el, espectaculares actores tratan de opacarse los unos a los otros.

*LA AUTORA es periodista.Reproducido de Quisqueyadigital.com

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