martes, 25 de septiembre de 2012

LA BATALLA DEL SANTO CERRO..... LA LEYENDA DE LA VIRGEN DE LAS MERCEDES....

 

de Mechy Aguiar, el El Lunes, 24 de Septiembre de 2012 a la(s) 21:38

El hoy llamado Santo Cerro formaba parte en tiempos precolombinos del Cacicazgo de Maguá. Cuenta la leyenda, que en 1495 mientras se libraba una batalla entre indígenas y españoles, apareció la virgen de las Mercedes en una gran cruz de madera, que había levantado Cristóbal Colón debajo de un árbol de níspero. Esto hizo que los indígenas huyeran despavoridos del lugar, y los colonizadores obtuvieran el triunfo.
Antes de morir, Colón pidió a su hijo Diego, la construcción en este cerro de una iglesia en honor a la Virgen de las Mercedes, hecho que no materializo. En 1527 se establece en el cerro el primer convento de la Orden de la Merced. El santuario del santo cerro fue construido en 1880, desde entonces es un lugar de peregrinaje, donde cada 24 de septiembre se celebran las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Mercedes. Esta fiesta religiosa, cargada de florklore, símbolos y mitos, atrae a miles de creyentes de todo el país. El Santo Cerro cuenta además con un museo, y un mirador con una notable vista del Valle de la Vega Real. El hoy llamado Santo Cerro formaba parte en tiempos precolombinos del Cacicazgo de Maguá. Cuenta la leyenda, que en 1495 mientras se libraba una batalla entre indígenas y españoles, apareció la virgen de las Mercedes en una gran cruz de madera, que había levantado Cristóbal Colón debajo de un árbol de nísperEsto hizo que los indígenas huyeran despavoridos del lugar, y los colonizadores obtuvieran el triunfo.Antes de morir, Colón pidió a su hijo Diego, la construcción en este cerro de una iglesia en honor a la Virgen de las Mercedes, hecho que no materializo. En 1527 se establece en el cerro el primer convento de la Orden de la Merced. El santuario del santo cerro fue construido en 1880, desde entonces es un lugar de peregrinaje, donde cada 24 de septiembre se celebran las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Mercedes. Esta fiesta religiosa, cargada de florklore, símbolos y mitos, atrae a miles de creyentes de todo el país. El Santo Cerro cuenta además con un museo, y un mirador con una notable vista del Valle de la Vega Real.

Los vencedores escriben los libros de historia, hablando de conquistas y choques culturales desde su propio punto de vista. A veces es imposible adivinar qué pasó verdaderamente, pero, usando la evidencia histórica y los métodos antropológicos, podemos atisbar, por lo menos, cómo ocurrió un episodio. Es eso lo que he intentado aquí con la primera gran batalla ocurrida entre los europeos y los amerindio—la batalla del Santo Cerro, en marzo de 1495.

El 14 de marzo de 1495, el Almirante, Gobernador y Virrey Cristóbal Colón y 200 soldados de la infantería española, 20 jinetes españoles también armados, y un número indefinido de indios taínos aliados—los hombres del Cacique Guacanagaríx [1]--arribaron al lugar conocido como el Santo Cerro, un pequeño poblado al noroeste de la actual ciudad de La Vega, en la República Dominicana. Ellos habían salido del pueblo de La Isabela, en la costa norte, y habían marchado a través del Paso de los Hidalgos en ruta hacia el cacicazgo principal de Guarionex, en el corazón del Cibao montañoso y fecundo en oro. Cuánto duró esta marcha es algo que los registros que han supervivido no nos dicen. Los indios en el grupo probablemente superaban en número a sus aliados españoles en el orden de cinco a uno, algo que resultó común más tarde en las batallas de la historia americana: los europeos se llevaron todo el crédito en las historias que contaron sobre las batallas acontecidas, minimizando la parte jugada por los Indios aliados o excluyéndolos completamente de la historia ofi
Así es como la historia de la batalla del Santo Cerro, y la leyenda de la Virgen de las Mercedes, nos ha llegado en la historia. Pero, como todos sabemos, los vencedores escriben las historias y rara vez incluyen el punto de vista del “otro,” en este caso los enemigos taínos, quienes no nos dejaron una relación escrita por ellos del acontecimiento. Como antropóloga que se especializa en la historia y la cultura de los taínos, sin embargo, creo que los eventos previamente descritos podrían ser explicados desde una perspectiva menos eurocéntrica.
 Tal batalla, la primera confrontación suficientemente importante entre europeos y amerindios, fue un choque no sólo de guerreros y armamentos, sino de tradiciones y creencias. Los taínos no sabían que los españoles pelearían hasta la muerte, o por lo menos hasta que uno de los contrincantes se rindiera oficialmente y se negociara un tratado, que explicitara los términos de la conquista y de la derrota. Asimismo, los españoles no sabían que los taínos peleaban (aunque raramente) hasta que uno de los adversarios fuera claramente el vencedor—no se necesitaba una rendición escrita ni un tratado oficial. Quién estaba ganando era algo bastante evidente para todos, de manera que la batalla terminó, y ambas parte regresaron a sus hogares a vivir sus vidas cotidianas.


En el Santo Cerro a finales de marzo de 1495, parece que tanto unos como otros creyeron que habían ganado la batalla. Maniocatex y Guarionex, sabiendo que ellos eran los evidentes vencedores, habiendo repelido a los aliados de los españoles y forzado a éstos a retirarse hacia la montaña tan alto como pudieron, sencillamente se fueron a sus casas la noche que terminó la batalla, como era su costumbre—los ataques a la cruz pueden haber sido un gesto simbólico de desprecio o podría aun haber sido perpetrado por algunos de los mismos descorazonados aliados taínos de los españoles, antes de marcharse a casa. Cuando los españoles despertaron ante un campo de batalla vacío al amanecer, sin embargo, supusieron que los taínos se habían retirado.

En cuanto a la cruz indestructible, sugiero que Colón no cortó un árbol de níspero para plantar la famosa cruz, sino que hizo la cruz de un árbol vivo arraigado profundamente en la tierra, y por tanto, difícil de tumbar—mientras su madera verde y viviente sería difícil de quemar, o de cortar con hachas de piedra. La luz blanca y el descenso de la Virgen en un brazo de la cruz, que sólo vio Fray Juan Infante, creo que se trata de intentos sinceros de explicar—muy probablemente de manera retrospectiva—el triunfo milagroso de los españoles sobre los guerreros taínos.

25 DE SEPTIEMBRE...UN ANIVERSARIO MAS DEL GOLPE DE ESTADO A JUAN BOSCH: MUERTE DE LA DEMOCRACIA EN R.D....TODO LO QUE SE DEBE SABER CON FOTOS INCLUIDAS...

 


Primera pàgina del periòdico "El Caribe", informando sobre el golpe de Estado
Juan Bosch y su esposa cuando partian nuevamente al exilio
Juramentaciòn como Presidente de la Repùblica
A su llegada del exilio
En el debate con el padre Laùtico Garcìa
Leyendo la carta la pueblo dominicano despuès del golpe de estado.
Lo que dijo en la carta al pueblo dominicano, despuès del golpe de estado:
Ni vivos, ni muertos, ni en el poder, ni en la calle se logrará de nosotros que cambiemos nuestra conducta. Nos hemos opuesto y nos opondremos siempre a los privilegios, al robo, a la persecución, a la tortura.-"
Bosch era un gran defensor del pueblo y por consiguiente ferviente oponente del gobierno dictatorial de Rafael Leonidas Trujillo. Por tal razón tuvo que salir al exilio en 1937. Bosch retornó luego del ajusticiamiento del dictador en 1961 y fue electo Presidente de la República en Diciembre de 1962, al frente del Partido Revolucionario Dominicano, partido que él mismo fundó años atrás.

Este fue depuesto por un golpe de estado apoyado por los Estados Unidos, a sólo siete meses de tomar el cargo, debido a sus reformas socialistas En 1965, oficiales militares se rebelaron en contra de la Junta para restaurar a Bosch, lo que provocó que el presidente estadounidense Lyndon Johnson enviara 20,000 tropas para apagar la revolución y así "evitar otra Cuba".Carta al pueblo dominicano después del Golpe de Estado de 1963
Palabras de Juan Bosch Presidente de la República Dominicana Al Pueblo Dominicano:
"Ni vivos ni muertos, ni en el poder ni en la calle se logrará de nosotros que cambiemos nuestra conducta. Nos hemos opuesto y nos opondremos siempre a los privilegios, al robo, a la persecución, a la tortura. Creemos en la libertad, en la dignidad y en el derecho del pueblo dominicano a vivir y a desarrollar su democracia con libertades humanas pero también con justicia social. En siete meses de gobierno no hemos derramado una gota de sangre ni hemos ordenado una tortura ni hemos aceptado que un centavo del pueblo fuera a parar a manos de ladrones. Hemos permitido toda clase de libertades y hemos tolerado toda clase de insultos, porque la democracia debe ser tolerante; pero no hemos tolerado persecuciones ni crímenes ni torturas ni huelgas ilegales ni robos porque la democracia respeta al ser humano y exige que se respete el orden público y demanda honestidad. Los hombres pueden caer, pero los principios no. Nosotros podemos caer, pero el pueblo no debe permitir que caiga la dignidad democrática. La democracia es un bien del pueblo y a él le toca defenderla. Mientras tanto, aquí estamos, dispuestos a seguir la voluntad del pueblo".Juan Bosch Palacio Nacional, 26 de septiembre, 1963.

Para Juan Bosch, la llegada a la presidencia de su país significó la posibilidad real de iniciar el proyecto liberal que se remontaba al ideal de los trinitarios de 1844, los restauradores de 1865, los nacionalistas de principio de siglo y de los antitrujillistas del exilio.

Desde el poder, creyó que por fin su país podría encarrilarse por el camino de la democracia representativa y liberal. Pensó que era posible la revolución pacífica por medio de la educación que Hostos había predicado. Su esquema mental se desplomó cuando el 25 de septiembre de 1963 fue derrocado por un sector de las fuerzas armadas dominicanas, la oligarquía y la colaboración del Pentágono norteamericano.

A raíz de lo anterior, García Cuevas describe la tercera etapa de la trayectoria de Bosch como una de desilusión y de búsqueda. Esta etapa comienza en 1963 y finaliza en 1966.La crisis en que había entrado el pensamiento de Bosch tras el golpe de 1963 se agudizaría en 1965 con la segunda intervención militar norteamericana en suelo dominicano en el presente siglo.

El modelo político de la democracia representativa y liberal, que le había dado sentido a sus acciones desde 1939 hasta 1963, no había funcionado en su país. La invasión militar norteamericana de abril de 1965 haría a Bosch dar un salto radical hacia el marxismo.

Según García Cuevas, el camino recorrido por Bosch para llegar al marxismo siguió tres etapas:
Primero, cuestionó el sistema democrático representativo.
Segundo, estudió a fondo la política internacional norteamericana en América Latina.
Tercero, inició el estudio de los clásicos del marxismo y, simultáneamente, viajó por varios países socialistas de Europa y del continente asiático.

A partir de 1967, se inicia la cuarta etapa en el pensamiento de Bosch. Abandona la defensa de la democracia representativa y se convierte en un crítico de este sistema político y en un proponente de cambios revolucionarios.Como parte de su nuevo proyecto, se propuso entender para sí y explicar a la militancia de su partido, desde la perspectiva del materialismo histórico, cómo funcionaba el capitalismo. A la misma vez, estudió el desarrollo histórico de la sociedad dominicana, empleando el instrumento conceptual de la lucha de clases.

Sus primeros libros en esta línea ideológica fueron: El pentagonismo, sustituto del imperialismo (1967), Tesis de la dictadura con respaldo popular (1969), De Cristóbal Colón a Fidel Castro (1969), Breve historia de la oligarquía (1970), y Composición social dominicana (1970).
En el año 1973, convencido de que el partido fundado por él y otros compatriotas no admitiría transformaciones, Bosch fundó junto con un reducido grupo de seguidores, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), del cual fue su candidato presidencial hasta las elecciones de 1994.

Su principal consigna fue la de liberar al país de cualquier tipo de opresión, teniendo como aspiración final completar la tarea iniciada por el liberalismo revolucionario desde mediados del siglo XIX. El hecho de que Bosch no fundara un partido exclusivamente obrero o no se afiliara al Partido Comunista se debió a que, desde su incursión en el marxismo, mantuvo cierta distancia y autonomía frente a la ortodoxia oficial.

Bosch negó la existencia y conciencia de clase del proletariado dominicano, porque pensó que la pequeña burguesía era el componente principal de la sociedad dominicana y que, en alianza con los trabajadores y campesinos, era la clase que debía organizar y dirigir cualquier proceso revolucionario.El PLD, con los métodos de trabajo impulsados por Bosch, se desarrolló y creció de tal forma, que ya para 1990 era la principal fuerza política del país. Dos años antes, el Comité Central de esta organización había sometido un documento a la base del partido, donde afirmaba el «boschismo» como teoría política y oficial de la organización. La propuesta declaraba que la aportación de Bosch en el campo de la historia, la economía y la política, entre otras, había permitido que su análisis de la sociedad dominicana se constituyera en una guía para la lucha efectiva en pro del ideal de liberación nacional.

Como habíamos apuntado al comienzo, García Cuevas monta su investigación sobre la política y la literatura en la personalidad de Juan Bosch, tomando la novela "La mañosa" como el centro de su trabajo. Entre sus opciones tenía la copiosa obra cuentística de Bosch, dos novelas y los ensayos. Los cuentos ya habían sido estudiados de forma considerable por la crítica y la obra ensayística aún no estaba concluida. Le restaban dos opciones: La mañosa y El oro y la paz (1964). El autor optó por la primera, por entender que en ella es donde mejor se conjugan la literatura y la política. La mañosa, según García Cuevas, es una novela más política que histórica, en la cual la historia es un pretexto para la revisión política. La necesidad de explicar por qué Juan Bosch escribió una novela sobre las luchas caudillistas en una época en que éstas eran consideradas como asuntos del pasado, es el resorte inmediato que conduce a García Cuevas a iniciar su investigación considerando las condiciones políticas y económicas que perfilan la República Dominicana de los años treinta.El autor establece que el ascenso de Trujillo al poder estuvo vinculado a varios factores, a saber:

1. La ocupación militar norteamericana de 1916 a 1924.
2. El ejército policiaco que creó el gobierno de ocupación.
3. El favoritismo horacista que promovió su ascenso al poder.
4. El acaudillamiento que consiguió en las filas del ejército.
5. Sus características personales.
6. Su vinculación directa con el movimiento cívico que, planteando la necesidad de un «hombre nuevo», produjo el derrocamiento de Horacio Vásquez. Rafael L. Trujillo ingresó al cuerpo militar norteamericano en 1919, y ya para el 1928 era el militar más poderoso del país. El despilfarro y la corrupción administrativa del régimen de Vásquez, más sus deseos continuistas, abonaron el terreno para que éste aprovechara la coyuntura de 1930 y apoyara solapadamente la conspiración dirigida por Rafael Estrella Ureña, que eventualmente lo llevaría al poder. Con la renuncia del presidente Vásquez se produjo una crisis política y Estrella Ureña pasó a ocupar provisionalmente la presidencia hasta que se celebraran elecciones.
Trujillo presidente y Estrella Ureña vicepresidente: ésta sería la consigna. La fórmula Trujillo-Estrella Ureña resultó ganadora y el 16 de agosto de 1930 tomaron posesión de sus cargos, iniciando lo que maquiavélicamente llamarían la «Era gloriosa», «Era del progreso» y «Era de la paz», entre otros epítetos.

El autor señala que el surgimiento de la dictadura de Trujillo está estrechamente vinculado a la caída de la bolsa de valores acaecida en 1929, ya que a raíz de ésta se produjo una drástica reducción en los ingresos por exportaciones. La baja de los ingresos fiscales, combinada con las presiones internacionales al país para que pagara su deuda externa, más la parálisis casi total del sistema agroexportador, exigía un esquema de poder que enfrentara la situación mediante una institución sólida y estable.
Lamentablemente, la única institución que cumplía con tales características era el ejército policiaco de Trujillo. Por su parte, los norteamericanos comprendieron que la protección de sus intereses globales de dominación requiría la instauración de un régimen despótico que tuviese mayores poderes para contrarrestar las tendencias caóticas de la economía. Para Bosch, la dictadura trujillista fue consecuencia directa del atraso histórico de la sociedad dominicana y de la inexistencia de una burguesía nacional que impulsara el capitalismo. De acuerdo con Bosch, Trujillo aprovechó la infraestructura que iniciaron los norteamericanos y se convirtió en el principal propulsor de la modernización capitalista en la república y, al igual que otros autores, relaciona su ascenso político a la gran crisis de 1929 y a las intenciones reeleccionistas de Horacio Vásquez.

En cuanto a la acusación del historiador y sociólogo, Franklin Franco, en el sentido de que la novela La mañosa es apologética del régimen trujillista, García Cuevas refuta la misma señalando que esta acusación es el resultado de leer la novela como un artículo periodístico más de los que escribió su autor, olvidando que la novela es una producción simbólica con carácter estético y que exige otro tipo de lectura. García Cuevas asegura que su lectura crítica del texto demuestra, entre otros hallazgos, que la recreación del pasado caudillista desde el presente trujillista, tiene su génesis en una estructura nostálgica que genera a su vez otra estructura irónica y que ambas explican indirectamente el por qué del trujillismo. Si el juego de voces propicia, por momentos, identificar pasajes que permitan pensar que la novela es pro trujillista, también hay otros que apuntan que no .

El autor concluye que, aunque Bosch no se propusiera escribir de forma consciente un texto irónico que pudiera interpretarse como un conflicto directo de él con la dictadura, por el peligro que esto representaba para sí y su familia, pudo reproducir una ironía hacia la dictadura de forma inconsciente, pero mediatizada por la nostalgia y la frustración de la clase social de la cual provenía: la mediana pequeña burguesía. Sobre la relación entre el proyecto trujillista y los intelectuales, el autor plantea que, dado que la idea y creación de una sociedad democrática al estilo liberal fue la mayor aspiración de los intelectuales liberales dominicanos desde mediados del siglo XIX, el mínimo acercamiento para explicar la relación de Trujillo con la intelectualidad de tendencia liberal que lo apoyó debe tomar en cuenta los intentos fallidos de ese objetivo hasta 1930.

Trujillo logró seducir a muchos de estos intelectuales, porque al principio de la dictadura incorporó a su sistema discursivo parte de los preceptos que el liberalismo venía repitiendo desde mitad del siglo XIX. Fue de una concepción fatalista sobre el pasado y el futuro dominicanos que, intelectuales que incluso habían entrado en contacto con el pensamiento socialista, terminaron apoyando al régimen. En el año 1955, a los 25 años de la dictadura, Joaquín Balaguer, pilar orgánico del aparato ideológico del régimen, afirmaba que Dios y Trujillo, siendo Trujillo tocado desde el principio por una especie de predestinación divina, eran la explicación de la supervivencia del país y de la actual prosperidad de la vida dominicana.

Las ideas de José Enrique Rodó y su obra Ariel (1900), tuvieron un gran impacto sobre la intelectualidad dominicana y la encaminaron al apoyo del trujillismo. En Ariel se hacía un llamado a la juventud hispanoamericana para hacer frente al utilitarismo norteamericano.Estas ideas encontraron en la República Dominicana las condiciones propicias para su fructificación debido a que, desde la caída de Ulises Heureaux en 1899, el pueblo dominicano se desangraba en una constante lucha política que por un lado, favorecía la ingerencia norteamericana, mientras por el otro, hundía a las nuevas generaciones en el más oscuro pesimismo.

Años más tarde, Trujillo tendría la astucia para atraer a los jóvenes intelectuales e integrarlos a su gabinete. A la mayoría de éstos le tocaría la misión de encubrir, encontrándole a cada situación su correspondiente explicación para la historia. Y, como es natural al momento de elaborar lo que pudiera considerarse como la filosofía del régimen, ellos dieron nueva formulación a esas mismas teorías. Así, encontramos que el pensamiento de Rodó le sirvió a los jóvenes intelectuales para racionalizar y justificar los valores y virtudes del liberalismo, adjudicándoselos a la dictadura a la que servían. El arielismo se había transformado de ideología libresca en praxis política con la fundación del Partido Liberal Reformista, partido que presentó fuerte oposición a la intervención norteamericana de 1916, con Santiago Guzmán Espaillat a la cabeza. Los arielistas creyeron en la posibilidad de lograr una transformación política, económica y social por medio de la educación.
Ante las circunstancias políticas y la urgencia cotidiana bajo el régimen de Trujillo, tuvieron que rendirse y sus valores e ideales fueron supeditados al utilitarismo del trujillismo. Cuando la realidad empírica se impuso, ya era demasiado tarde para volver atrás. Quedaron atrapados y no les quedó otro camino que colaborar, puesto que era cuestión de vida o muerte el volver atrás.

Así quedaba consumada la idea de Rodó de que son las inteligencias superiores las que deben dirigir la sociedad. Sobre el rol de Bosch dentro de esta coyuntura política, García Cuevas sostiene que, independientemente de los artículos que escribiera Bosch a favor de Trujillo, éste no simpatizaba ni política ni ideológicamente con la dictadura y aunque no ofreció resistencia inmediata al régimen, su rápida incorporación a la lucha antitrujillista, ya en el exilio, era indicio de que su visión de mundo había superado las limitaciones de la conciencia real de los intelectuales arielistas. Esto, entre otros factores, porque su pensamiento estaba influido por una ten-dencia del liberalismo revolu-cionario que no era excluyente de los sectores populares. No debemos olvidar además, el artículo que Bosch había publicado en 1929, en el que advertía sobre el peligro de una nueva dictadura. Notable es también el hecho de que en enero de 1934, Juan Bosch fue apresado y encarcelado bajo la sospecha de conspiración contra el régimen mediante la colocación de una bomba. Bosch relata que, mientras se encontraba visitando a su novia, a fines de noviembre de 1933, escuchó una fuerte explosión. Dos o tres días después, se enteró de que ese estruendo había sido producido por una bomba que lanzaron al cementerio de la capital. El día 3 de enero de 1934, Bosch fue apresado en la casa de sus padres por la policía trujillista y llevado a la cárcel de la fortaleza Ozama. Después de permanecer preso durante dos semanas en el lugar, fue trasladado a Nigua, una de las peores cárceles del régimen trujillista, donde contrajo la enfermedad del paludismo y finalmente, por mediación del escritor César Herrera, fue dejado en libertad.

El argumento que Herrera dio a Trujillo para que lo dejaran en libertad fue que Bosch podía morir en la cárcel y dado que éste era un escritor conocido en el país y en el extranjero, su muerte perjudicaría al gobierno. Se infiere del incidente anterior que, ya en 1933, se desconfiaba de Bosch y se le veía con potencialidad para convertirse en antitrujillista, lo que lo colocaba evidentemente entre los escritores que no eran vistos con simpatías por el régimen. Tras el exilio de Bosch en 1938, el tirano ordenaría que el nombre del escritor y sus obras quedaran terminantemente prohibidos en el país. El estudio de García Cuevas demuestra, como balance final, que La mañosa, a pesar de haber sido leída desde diversos ángulos, no fue considerada seriamente como obra importante para entender y explicar la temprana vinculación de su autor con el liberalismo revolucionario dominicano que no era excluyente de los sectores populares ni como novela de crisis histórica de la pequeña burguesía nacionalista y liberal de los años treinta en la República Dominicana. La mañosa aparece entonces, como un texto fundamental para entender la rápida incorporación de Bosch al lado del pensamiento y la praxis política dominicana que aspiraba a la modernización y a la democracia liberal.
En conclusión, la obra de Eugenio de J. García Cuevas constituye un aporte fundamental al entendimiento de una personalidad ejemplar de nuestra América en el siglo XX, en la que la literatura y la política constituyen una unidad complementaria. La lectura del texto es altamente recomendable, puesto que le brinda al lector de manera muy clara, pero sin perder ni un ápice de una rigurosidad fundamentada en rica evidencia documental, una amplia y precisa visión de la historia política dominicana desde mediados del siglo pasado hasta el presente.-
(Fuente: Eugenio J. Garcia Cuevas)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

FMI PRESENTA INFORME. VE FRAGILIDAD MACROECONÓMICA EN ECONOMIA DOMINICANA; AFIRMA LA SITUACION FISCAL SE HA DETERIORADO EN LOS ÚLTIMOS MESES

           
                       
Internacional (FMI) que acaba de evaluar la economía de República Dominicana, concluyó que las perspectivas macroeconómicas para el corto plazo representan un reto para la administrración del presidente de Danilo Medina.
 
Dijo que las nuevas autoridades estan en la necesidad de fortalecer el marco macroeconómico, incluyendo en particular, ajustarsignificativamente la posición fiscal, y enfrentar los riesgos provenientes de la economía global. Se espera que el crecimiento del PIB real sea de alrededor de 4% en 2012 y 2013, mientras que se proyecta que la inflación se mantenga baja.
En un informe publicado en la página web del FMI, la misión establece que mantuvo conversaciones fructíferas con el Gobierno y representantes de la sociedad civil y desea expresar su agradecimiento por su excelente cooperación y la franqueza de las conversaciones.
"Las autoridades manifestaron su interés en contar con el apoyo del Fondo Monetario Internacional en el diseño de políticas económicas. Se acordó llevar a cabo las conversaciones relacionadas con la consulta del Artículo IV y el seguimiento posterior al programa antes del final de 2012", agrega.
 
TEXTO COMPLETO DEL FMI
Septiembre 19, 2012-,Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezada por Przemek Gajdeczka visitó Santo Domingo del 10 al 18 de septiembre de 2012, para revisar la evolución económica y sentar las bases para las próximas conversaciones para la consulta del Artículo IV y el seguimiento posterior al programa. La misión se reunió con el Presidente Danilo Medina, miembros del gabinete económico, altos funcionarios del Gobierno, representantes del sector privado y dirigentes sindicales. Al concluir la visita, el Sr. Gajdeczka emitió la siguiente declaración.“La misión analizó la evolución económica reciente y las perspectivas a corto plazo para la República Dominicana. Este año, la economía se ha desacelerado y la inflación ha disminuido, mientras que las posiciones fiscales y externas se mantienen débiles. El crecimiento real del PIB fue de 3.8 por ciento en el primer semestre de 2012, apoyado por la agricultura, el comercio y el turismo.
La inflación disminuyó rápidamente, reflejando en gran medida la ausencia de choques de precios adicionales a los de 2011. La inflación interanual fué de 2.2 por ciento en agosto, por debajo de la meta de 5.5 por ciento +/- 1 por ciento especificada bajo el régimen de metas de inflación recientemente introducido por el Banco Central.
 
“La situación fiscal se ha deteriorado en la primera mitad del 2012. Los ingresos fueron impulsados por la recaudación extraordinaria derivada de la venta de la Cervecería Nacional Dominicana. Sin embargo, mayores gastos, incluyendo los subsidios a la electricidad, condujeron a un déficit del sector público consolidado del 3.3 por ciento del PIB a junio de 2012 (en comparación con el objetivo anual de alrededor del 2 por ciento del PIB en el presupuesto original).
“La política monetaria se ha flexibilizado en 2012 para apoyar la actividad económica. El Banco Central disminuyó la tasa de depósito overnight entre mayo y agosto por un total de 175 puntos base (a un nivel de 5%). El agregado monetario M2 aumentó 6 por ciento entre diciembre de 2011 y agosto de 2012, mientras que el crédito al sector privado en moneda nacional ha disminuido ligeramente. A mediados de septiembre las reservas internacionales brutas, se situaron en US$ 3.4 miles de millones (aproximadamente dos meses de importaciones), mientras que el peso se ha mantenido estable en términos nominales desde finales de 2011.
“Las perspectivas macroeconómicas para el corto plazo representan un reto para las autoridades, reflejando la necesidad de fortalecer el marco macroeconómico, incluyendo en particular ajustar significativamente la posición fiscal, y enfrentar los riesgos provenientes de la economía global. Se espera que el crecimiento del PIB real sea de alrededor de 4% en 2012 y 2013, mientras que se proyecta que la inflación se mantenga baja.
 
“La Misión mantuvo conversaciones fructíferas con el Gobierno y representantes de la sociedad civil y desea expresar su agradecimiento por su excelente cooperación y la franqueza de las conversaciones. Las autoridades manifestaron su interés en contar con el apoyo del Fondo Monetario Internacional en el diseño de políticas económicas. Se acordó llevar a cabo las conversaciones relacionadas con la consulta del Artículo IV y el seguimiento posterior al programa antes del final de 2012.”
Por: La Redacción

lunes, 17 de septiembre de 2012

BANCO CENTRAL DISPONE CAMBIOS DE COLOR EN BILLETE DE RD$200

Los cambios se aplicarán el 1 de octubre.
 
Domingo, 16 Septiembre 2012 08:04 pm
 
Santo Domingo.- El Banco Central (BC) informó que a partir del 1 de octubre el billete de RD$200 cambiará de color gris a verde, en algunas de sus partes.

La institución explicó que tomó la decisión para que se distinga mejor del billete de RD$50, ya que actualmente ambos tienen colores similares.

Aclara que el actual billete de RD$200 mantendrá su validez y circulará al mismo tiempo que el modificado, hasta tanto se complete su sustitución.

Los cambios de color en el billete de RD$200 son los siguientes: en el anverso, franjas superior e inferior; en el extremo izquierdo, donde está la denominación en número 200; y en el símbolo para no videntes, señala la entidad.

Fuente: El Caribe

jueves, 13 de septiembre de 2012

PLACA QUE USÓ MARGARITA EN DESPACHO DE PRIMERA DAMA FUE "TIRADA" A UN PATIO

13 de Septiembre del 2012
Lamenta hecho
La vicepresidenta de la República denunció el hecho a través de su cuenta de Twitter
 
La placa del Despacho de la Primera Dama que dirigió la vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño de Fernández, fue arrancada y tirada “como una chatarra”, según informó este jueves a través de Twitter.

Al parecer, Cedeño se enteró del supuesto hecho por otra persona, pues a través de su cuenta @margaritacdf, ofreció la información citada textualmente entre comillas.

“Dra. Cedeño la placa del frente de su Despacho de Primera Dama fue arrancado y tirado en el patio como chatarra”, a lo que ella agregó: “Qué pena!”, según el twit que publicó aproximadamente a las 5:00 de la tarde de este jueves.

La vicepresidenta compartió en otro twit la última parte del mensaje que recibió, que es la siguiente: “Por suerte me enteré del asunto y la recogí; creo que tiene un valor histórico. Está en mi oficina, pero es suya”.

Ante el mensaje, Cedeño respondió en el mismo twit: “ LS. BIEN x TI!!”.
El pasado 23 de agosto, la esposa del presidente Danilo Medina, Cándida Montilla, tomó posesión como primera dama y dio a conocer el nuevo logo de esa institución.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

TERREMOTO EN COSTA RICA...

 Mirá las imágenes de los momentos de terror

El epicentro se ubicó cerca de la península de Nicoya, de la provincia de Guanacaste. Hasta el momento hay dos muertos. Video.
  • Miércoles, 05/09/2012 | 16:23 hs
 
Costa Ricar en alerta por réplicas del terremoto

Temas

TERREMOTO
COSTA RICA.- Un terremoto de magnitud preliminar 7.6 grados sacudió Costa Rica este miércoles, lo que provocó la muerte de al menos dos personas. La magnitud fue determinada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El epicentro se ubicó cerca de la península de Nicoya, de la provincia de Guanacaste, informó CNN, que también precisó que existen fallas en los servicios eléctricos y algunos derrumbes en carreteras. Un empleado de un hotel en la zona afirmó que las escuelas están cerradas, así como la existencia de algunos daños materiales.

Según el reporte de la dependencia estadounidense, el centro del terremoto se ubicó a 80 km de la ciudad de Liberia, en Costa Rica, citó la Agencia France Press.

América Central y México tuvieron alerta preventiva por una posible ola gigante, según informó CNN: México, Colombia, Ecuador, Guatemala, Chile y Perú, así como en el Caribe, aunque ya ha sido levantada. (Especial )

TERREMOTO EN COSTA RICA

Sismo sacude Costa Rica; cancelan alerta de tsunami para Honduras

10:00 am - Redacción y Agencias : redaccion@laprensa.hn
Cancelan alerta de tsunami para Honduras, El Salvador, México, Colombia, Ecuador y Perú.
Imagen de Servicio Geológico de Estados Unidos.
Imagen de Servicio Geológico de Estados Unidos.
San Pedro Sula,
Honduras
Un sismo de 7.6 que al principio fue reportado como 7.9 en la escala de richter sacudió hoy el pacífico de Costa Rica reportó hoy el Servicio Geológico de Estados Unidos. El epicentro fue en Guanacaste.
Tras el movimiento telúrico el Centro de Avisos de Tsunamis con sede en Hawai emitió una alerta para las costas del pacífico de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Colombia, Perú, Ecuador y Chile: Posteriormente la alerta sólo se mantuvo para Costa Rica, Nicaragua y Panamá.
En Honduras Lisandro Flores, Comisionado de la Copeco (Comisión Permanente de Contingencias) descartó un tsunami para Honduras y afirmó que tras el fuerte sismo se han sentido réplicas en las ciudades de San Lorenzo, Valle, y Choluteca, Choluteca.
El servicio geológico de Estados Unidos ubicó su epicentro en la península de Nicoya, a 3 kilómetros del poblado de Samara, en la provincia turística de Guanacaste, sobre el Pacífico.
Reportes de televisión dieron cuenta de cortes de comunicaciones con sectores de la península de Nicoya. Pobladores cercanos al epicentro, contactados por Canal 7 de televisión, indicaron que el sismo se sintió muy fuerte, pero ninguno de ellos dio cuenta de daños.
"Estábamos en la piscina. Se formó una ola dentro de la piscina" dijo con nerviosismo una turista contactada por Canal 7 en la zona de Pinilla, a unos 30 kilómetros del epicentro.
“Los sismos de esta magnitud tienen el potencial para generar un tsunami destructivo que puede afectar a las costas cercanas al epicentro en minutos y costas más distantes en horas”, según el centro.
En varias zonas del país, muchas personas, que a esa hora se trasladaban a sus trabajos o empezaban la jornada laboral, salieron alarmados a las calles, según reportes de radioemisoras y televisoras.
Algunos edificios de San José y escuelas fueron evacuados, de acuerdo con los informes. En la capital, San José, el temblor se sintió con fuerza y provocó la evacuación de edificios y la caída de objetos en algunos lugares, según muestran imágenes de la televisión local.
Media hora después del sismo, varias zonas de la capital, a más de 150 kilómetros del epicentro seguían sin energía eléctrica, mientras la red de telefonía celular estaba colapsada.
Costa Rica dice que fue de 6.7
Por su parte el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) dijo que el sismo fue de 6.7 en la escala de Richter, con epicentro en el Pacífico y se registró a las 08.42 hora local (14.42 GMT).
La Marina chilena emitió este miércoles una alerta de tsunami para las costa del país, tras el terremoto que afectó a Costa Rica, de acuerdo a un reporte oficial.
El Ovsicori indicó en un boletín que la medición es preliminar y puede sufrir variantes en los próximos minutos y ubicó el epicentro en el mar a 13 kilómetros al suroeste de la comunidad de Gangrejal de Nicoya, provincia de Guanacaste, en el Pacífico norte del país.
"Tras el sismo sentido hace unos minutos, nuestro personal se puso en contacto con los organismos técnico científicos para verificar el sitio del epicentro así como posibles afectaciones", indicó la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).
Por su parte, la Cruz Roja recomendó a la población mantener la calma tras el sismo e instó a "mantener las salidas de emergencias habilitadas, y el acceso a zonas seguras".
El Ovsicori indicó que hay que esperar algunos minutos para determinar con certeza la magnitud del temblor.
Noticias en desarrollo

lunes, 3 de septiembre de 2012

VELAN RESTOS DE HERNÁNDEZ EN MEDIO DE LLANTO Y CONSTERNACIÓN.....

      Publicado por carmen puello feliz        Archivado en Noticias RD- 1.503 Visitas
  • Será sepultado hoy a las 3:00 p.m. en San Cristóbal
    “Estamos derrotados. Este es un caso demasiado grande”, expresó anoche consternado José Ramón Hernández, abuelo de José Carlos Hernández, de 24 años, asesinado la madrugada del domingo en un confuso incidente frente a un centro de diversión de la avenida Winston Churchill.
    Los restos son expuestos en la funeraria Blandino de la Abraham Lincoln, donde acudieron decenas de personas de diferentes estratos sociales, sobre todo del arte y la farándula de República Dominicana, allegados a su madre la actriz y presentadora de televisión María del Carmen Hernández y de Jochi Hernández, quien falleció en 1994.
    El cortejo fúnebre partirá a San Cristóbal a las tres de la tarde. Será sepultado al lado del nicho de su padre.
    Su familia y amigos lo calificaron como un muchacho normal que pasaba el tiempo ensayando en la casa de sus abuelos José Ramón Hernández y Elida M. García, con quienes vivía. Le gustaba vestir de negro y llevar el pelo largo.
    Hernández pertenecía a un grupo de música de rock en Argentina, de donde regresó hace un año. En el incidente resultó herido el joven Oscar Alberto Ricart Arzeno.
    Que se investigue. La familia pidió que se investigue el caso para que se aclaren los hechos.

    listindiario.com


    Con relación al caso están detenidos Josías Benjamín Mota Lorenzo, Máximo Dalvin Almánzar Guerra (Wari), Miguel Ángel Bautista Mota (Bola) y una joven cuyo nombre no se ha dado por razones de seguridad.
    “La situación es delicada, porque según declaraciones de los confesos homicidas, es que una joven que fue violada y ultrajada hace un tiempo por una persona cercana al entorno. Ella estuvo anoche (el sábado en la discoteca”, explicó Homero González, padrastro de José Carlos Hernández.
    Agregó que “la persona que violó a la joven tuvo la desfachatez de ir a saludarla, por lo que esta entró en pánico y el novio le preguntó por qué lloraba y ella le dijo lo que pasó”.
    Añadió que entonces la pareja de la joven y sus amigos salieron en busca del supuesto violador y se armó una trifulca. “Justamente en ese momento él llegaba y se estaba desmontando de su vehículo y hubo un cruce y se armó la confusión y la trifulca”, explicó González.

domingo, 2 de septiembre de 2012

ASESINAN A PUÑALADAS AL HIJO DE MARIA DEL CARMEN HERNÁNDEZ Y JOCHY


Por: JAVIER PEGUERO | 11:33 AM
SANTO DOMINGO, 2 sept.- Fue asesinado esta madrugada a puñaladas José Carlos Hernándezel, hijo mayor del fenecido merenguero Jochy Hernández y la comunicadora y actriz María del Carmen Hernández.
El joven, de 23 años, fue llevado herido de arma blanca al hospital Marcelino Vélez Santana, que se la ocasionó un desconocido durante una riña que se produjo en la discoteca Gustavo Live Pub.
La referido centro de diversión está ubicada en la Winston Churchill esquina José Amado Soler, de esta capital.
El joven José Carlos Hernández, quien recibió multiples heridas de arma blanca, residía en la calle Primera de la urbanización Fernández, sector capitalino de clase media.
El cadáver del joven Hernández fue llevado al hospital a las 5:00 de la mañana de este domingo. De ahí fue llevado al Instituto Nacional de Patología Forense.
PRESUNTOS ASESINOS ESTÁN DETENIDOS
La Policía Nacional reveló la mañana de este domingo que por el hecho hay tres personas detenidas para fines de investigación.
La Policía acusa a los detenidos de asesinar a puñaladas al joven José Carlos Hernández.
José Carlos recibió 27 puñaladas de manos de sus agresores, de acuerdo a una fuentes de Patología Forense.
Los apresados fueron identificados como Josaias Benjamín Lorenzo, de 24 años, Máximo Darvin Almánzar Guerra, de 25, y Miguel Ángel Bautista Mora, de 28.
La trifulca se inició cuando una jovencita, que no fue identificada, y que está siendo investigada en estos momentos por la Policía Nacional, dijo que había sido abusada por unos muchachos que se encontraban en el lugar solo identificados como Brujo y Chileno, según informó una fuente.

EL HIJO DE JOCHY HERNÁNDEZ FUE CONFUNDIDO POR UNA JOVEN QUE HABÍA SIDO VIOLADA....

En el hecho resultó herido el joven José Alberto Ricart Arzeno. Hay tres detenidos

SANTO DOMINGO. El hijo del fenecido merenguero Jochy Hernández y de la presentadora de noticias María del Carmen Hernández, José Carlos Hernández, quien fue asesinado a puñaladas esta madrugada en una discoteca, habría sido confundido por una joven que días atrás fue violada sexualmente.

En el hecho, ocurrido en la discoteca Gustavo Live Pub ubicada en la Avenida Winston Churchill, esquina Calle José Amado Soler, resultó herido José Alberto Ricart Arzeno y se recupera satisfactoriamente. Hernández era músico de una banda de rock y residía en Argentina.
La joven, cuya identidad no ha sido revelada por la Policía Nacional, se presentó a la discoteca, acompañada de tres personas y al confundir a Hernández como uno de sus violadores, sus acompañantes les asestaron varias puñaladas a José Carlos Hernández.

El joven Ricart Arzenofue llevado al Hospital Marcelino Vélez, ubicado en el Municipio Santo Domingo Oeste. Hernández llegó sin vida al centro asistencial.

En relación al caso están detenido Máximo Almánzar García, de 25 años, Jesias Benjamin Mota, de 24 años, y Miguel Angel Bautista, quienes fueron detenidos en el barrio de Villa Consuelo, informó la Policía Nacional.

El cadáver de Carlos Hernández fue llevado al Instituto de Patología Forense donde se le practicó una autopsia. Era director de una banda de rock en Argentina y estaba de vacaciones en el país.

sábado, 1 de septiembre de 2012

LOS 20 AÑOS DE JUAN PABLO DUARTE EN EL DESTIERRO..

 

La gran incógnita de los historiadores sobre lo que hizo Juan Pablo Duarte en sus 20 años de destierro va con el paso del tiempo despejándose y valorándose en su justo valor, ya que muchos que tratan de denotarlo piensan que esos 20 no fueron fructíferos, y si lo fueron en demasía…para arribar a esta verdad es mucho lo que se ha investigado y aún así nosotros los dominicanos aún conocemos muy precariamente toda la verdad de lo que ocurrió con su vida al ser desterrado donde estuvo en una pobre aldea de indígenas llamada Río Negro, situada en la raya que por la parte del Orinoco divide al Brasil de Venezuela. La cordillera de los Andes de un lado y las selvas con sus grandes masas de verdura del otro, cierran por todas partes el valle escondido sobre la altiplanicie y aíslan prácticamente a los pocos seres que allí viven de todo contacto con la civilización humana. El caserío paupérrimo> compuesto de construcciones primitivas que se amontonan en desorden en el recodo donde el terreno ofrece menos dificultades para el tránsito, permanece durante las noches .expuesto a las incursiones de las fieras y en el día tiene el aspecto de un oasis montaraz convertido en una aldea de pescadores.


La mayoría de la gente que allí reside dispone apenas de lo necesario para vivir miserablemente y los que no se dedican a la cacería o al pastoreo en los sitios que no han sido arropados por la selva, tienen el cultivo del maíz o la matanza de animales salvajes como ocupación cotidiana. El villorrio carece de escuelas y su única comunicación con el resto del país se realiza a través del río en embarcaciones rústicas fabricadas por los vecinos más industriosos. De cuando en cuando, llega a lomo de mulo un correo que trae algún periódico para la autoridad del lugar y que constituye el único contacto que una o dos veces en el año tienen con el mundo los humildes habitantes de este caserío olvidado. El paisaje circundante, sin embargo, no carece de majestad, y la cercanía de la selva le imprime a todo cierto encanto de naturaleza salvaje. Basta asomarse al Orinoco o adentrarse algunos pasos en el mar de árboles entrecruzados que a poca distancia de allí encrespa sus ramajes y cubre la tierra con un manto de verdor, para arrobarse en la contemplación de mil cosas peregrinas: aves de los más extraños matices, arbustos de todas las formas y de todos los aromas, árboles de gigantescas proporciones a cuyos pies hormiguea todo un mundo minúsculo; y por dondequiera, un fuerte olor a humedad y a suelo virgen, semejante al que debieron de despedir los bosques y los prados cuando todavía la tierra, de reciente hechura, no había sido manchada por las pasiones de los hombres.


En este codo de los Andes se reclutó Duarte en 1845. Durante doce años permanecerá en ese desierto casi sin comunicación alguna con el resto del mundo. ¿Qué vida hizo durante el tiempo en que permaneció allí oscuro y olvidado? La historia no conserva sino muy escasos testimonios sobre las actividades del apóstol en este período de su existencia azarosa. Pero es fácil reconstruir su diario de horas, porque en la soledad que se ha impuesto, la vida tiene constantemente el mismo semblante y discurre con igual monotonía. La población de Rio Negro, durante la época en que allí se recluye el desterrado, está constituida por gente rústica que carece de toda inquietud espiritual y a la que la proximidad de la selva envuelve en cierta atmósfera de primitivismo candoroso. La vida no es’ difícil en este rincón remoto, y a ello contribuye no sólo la extrema simplicidad de las costumbres, sin más exigencias que las estrictamente primarias, sino también la abundancia de caza y la riqueza del suelo, que no escatima a nadie sus frutos ni sus aguas y que permite a todos vivir con poco esfuerzo de los recursos comunes. Duarte ha ido allí en busca de sosiego para su espíritu, y se resigna a vivir en medio de la mayor pobreza. Los vecinos, a cambio de un poco de instrucción que el apóstol suministra a la niñez de la aldea, le permiten compartir sus escuálidos medios de subsistencia y disfrutar a sus anchas de la paz del desierto.


La estancia en Río Negro constituye por sí sola una prueba de que Duarte era un ser extraordinario. Para medir el sacrificio que se impuso voluntariamente, basta recordar que el apóstol, quien había sido rico y había disfrutado en Europa de las exquisiteces suntuarias de la vida civilizada, no gozó durante este tiempo ni siquiera del placer espiritual de la conversación con personas de la misma cultura. La meditación y la lectura fueron en esta temporada de aislamiento su ocupación constante. Por medio de estos ejercicios espirituales, convertidos en faena diaria, llega Duarte gradualmente hasta el punto máximo de perfección que cabe en la naturaleza humana. Los grandes penitentes de la Iglesia, aquellos que pasaron casi la vida entera en el desierto y allí aprendieron a descargar la carne de todas sus impurezas terrenales, no igualan en paciencia y en resignación al solitario de Río Negro.


Si la verdadera santidad consiste en vencerse a si mismo y en ejercer completo imperio sobre sus instintos, el prócer dominicano alcanzó ese ideal de manera absoluta. Su expiación resulta todavía más grande cuando se piensa que el aislamiento que voluntariamente se impuso no se debió a un sentimiento de soberbia ni a un arranque de despecho. Si hubiera quedado en su alma, cuando tomó esa resolución heroica, algún rezago de ambición o algún resto de orgullo, hubiera buscado el modo de alimentar desde el exilio la hoguera de las revoluciones, o hubiese proferido alguna vez palabras de venganza contra sus perseguidores o hubiera salido de su retraimiento cuando el presidente Jiménez llamó en 1848 a los próceres desterrados por Santana y garantizó su retorno con un decreto de amnistía. Otros caudillos de la causa separatista, ‘más impacientes o de corazón menos austero, volvieron al país tan pronto desapareció Santana del poder y participaron con voracidad en el reparto de las jerarquías oficiales. Sánchez fue comandante del departamento de Santo Domingo en la administración que sucedió a la del déspota que hizo dictar la sentencia del 22 de agosto, y Mella empezó a mezclarse activamente desde entonces en las turbulencias intestinas que por largo tiempo sumieron al país en la anarquía.


Sólo Duarte permanece en el retiro del Río Negro. Sólo él no desciende de su altura para mezclarse en las pequeñas disputas por el mando o para contribuir a la división y a la discordia tomando partido en la pugna de los que se discuten las preeminencias políticas. Por eso es Duarte la única conciencia civil definitivamente pura que ha existido en la República; por eso es él el idealista integérrimo, el varón de vida inculpable que llevó con más dignidad su martirio y que más lejos estuvo del tributo miserable que cada hombre está obligado a pagar, en mayor o en menor cuantía, a las concupiscencias humanas.


El misterio de lo escrito por Duarte en ese tiempo aún es desconocido, pero ya llegará el día que salga a la luz…”En una de sus peregrinaciones por el Orinoco, conoció Duarte al ilustre sacerdote San Gerví, misionero portugués que en el ejercicio de su ministerio solía visitar de cuando en cuando aquellas zonas casi inhabitadas. El prócer dominicano impresionó favorablemente al religioso. De sus conversaciones, orientadas casi siempre hacia temas espirituales, nació una amistad profunda, sellada por una simpatía recíproca, que se fue luego fortaleciendo en contactos sucesivos.


San Gerví cobró afecto paternal al proscrito y fue acaso el único hombre que penetró en el fondo de esa conciencia de limpidez extraterrena. El drama patriótico de Duarte enterneció al misionero portugués, que se propuso> desde el primer día, atraer a aquel hombre, de pureza verdaderamente sacerdotal, al seno de la religión. El misticismo del prócer dominicano, patente en toda su obra de patriota, cobró a su vez mayor fuerza que nunca al contacto con el espíritu elevadísimo de San Gerví, quien poseía una vasta ilustración y era, además, una inteligencia asiduamente cultivada. Poco a poco fue convenciendo el sacerdote al apóstol para que mitigara su soledad y se retirase a un sitio menos inhospitalario y menos distante del comercio humano. Hacia 1860 se establece Duarte en la región del Apure y aquí reanuda sus pláticas con San Gerví, quien le enseña el portugués y lo familiariza con los misterios de la Teología y de la historia sagrada. Estos estudios inclinan al Padre de la Patria, de manera casi irresistible, hacia el sacerdocio y sólo el presentimiento de que todavía podía ser útil a su país le aparta en esta ocasión del camino de la Iglesia. Se deduce que San Gervì fuè el depositario de toda la documentación escrita por Duarte en esos 12 años.


La muerte de San Gerví, acaecida en las postrimerías de 1861, hiere duramente el corazón del proscrito. Durante estos últimos años, se había habituado Duarte a la comunión diaria con el virtuoso sacerdote, y al verse privado de ese apoyo moral, único alivio de su ya largo destierro, se despierta en él súbitamente el deseo de regresar a la civilización y de reincorporarse al mundo. Un suceso imprevisto, el cual coincide de modo providencial ‘con su nuevo estado de ánimo, lo decide a abandonar la selva y a establecerse otra vez en Caracas: algunos de sus parientes, enterados al fin de la residencia del desaparecido, le escriben desde Curazao y le dan la «funestísima noticia de la entrega de Santo Domingo a España», así como la de la muerte de Sánchez en el calvario de « El Cercado». Ya nada lo detiene, y la voz del patriotismo se levanta poderosa en su alma con una fuerza de que careció el decreto de amnistía dictado por el presidente Jiménez a raíz de la primera caída de Santana.


El 8 de agosto de 1862 reapareció Duarte en la capital venezolana. Venía prematuramente. Envejecido por su permanencia de diecisiete años en el desierto. Los cabellos, transformados en anillos de plata, daban un aspecto venerable a la cabeza, que parecía abrumada por un peso extraño, como si. el prócer hubiera adquirido en la soledad el hábito de mirar más hacia la tierra que hacia la cara de los hombres.


Monseñor Arturo de Meriño, quien lo conoció en esta época, habla de la impresión que le causó la figura del apóstol, transformada por veintiún años de soledad, y recuerda que sus labios convulsos sólo se abrían para perdonar a sus enemigos y para dolerse de los males «que había sufrido y sufría entonces con mayor intensidad la patria de sus sueños».


En Caracas encontró Duarte a su hermano Vicente Celestino. Pasadas las primeras efusiones, provocadas por más de cuatro lustros de separación, hablaron extensamente de cuanto había ocurrido en la patria durante la permanencia del fundador de La Trinitaria, entre las tribus todavía semisalvajes del Orinoco. El relato de Vicente Celestino se cierra con la narración de los acontecimientos que se registraron en la República a raíz de la anexión a España, y con patéticas referencias a la tragedia de «El Cercado». Dentro del dolor que le causa la destrucción de su obra, Duarte siente renacer su optimismo y confía en el desquite, anunciado ya por algunos signos alentadores. La protesta del coronel Juan Contreras y la sangre vertida inexorablemente en San Juan, prueban que el país no ha perdido el amor a sus libertades y que la anexión, lejos de responder a un verdadero estado de conciencia nacional, procede de los mismos grupos que bajo el dominio de Haití se opusieron a la independencia absoluta. Pedro Santana, autor principal de la traición, ¿ no había pertenecido a la falange de los afrancesados?


Los amigos que halla Duarte en la ciudad del Ávila, aunque simpatizan con sus ideas patrióticas le aconsejan moderación en sus planes y lo urgen a que resuelva ante todo el problema de su vida privada. El doctor Elías Acosta, distinguido hombre de ciencia que le había mostrado, desde su segunda visita a Caracas, cierta simpatía no exenta de admiración, le ofreció un destino público en el Ministerio del Interior, pero supeditando ese beneficio a la condición de que Duarte renunciara a su ciudadanía de origen para adquirir la nacionalidad venezolana. La oferta aparece acompañada, sin duda para no herir la sensibilidad patriótica del desterrado, de una promesa de ayuda en favor de los proyectos que abriga el apóstol para: promover en su propio país un nuevo movimiento de opinión contra el dominio extranjero. El patriota rechaza con orgullo el cargo que le ofrece el Ministro del Interior del Gabinete del general Juan Crisóstomo Falcón, y prefiere despojarse, para no morir de hambre, del único tesoro que ha sobrevivido a sus vicisitudes y a sus andanzas: sus libros, entre los cuales figuraban una Geografía Universal y varios Atlas que había comprado en 1844 en la ciudad de Hamburgo.


Otros consejeros, de menos altura que el doctor Elías Acosta, le instan a que acepte la dominación española y a que ponga al servicio de la Madre Patria, por conducto de su agente consular en Venezuela, el prestigio que rodea su nombre como fundador de la República Dominicana. El ex presidente Buenaventura Báez, quien se había plegado a la realidad ofreciendo sus servicios a la monarquía, había sido premiado con el nombramiento de Mariscal de Campo español, distinción que también podría ser otorgada al Padre de la Patria si éste renunciaba a sus planes patrióticos y admitía el hecho ya consumado. «Y no faltó —dice el propio Duarte— quien se atreviera a decirme que mis hermanos saldrían entonces del estado de privaciones en que me encontraba yo mismo.»


Tales insinuaciones no podían hallar cabida, desde luego, en el corazón de un hombre que acababa de llegar de una selva, donde pasó olvidado los mejores años de su juventud para no incurrir en un acto indigno de su obra ni en una apostasía. «En lugar de la opulencia que podía degradarme —escribe el apóstol refiriéndose a los esfuerzos que a la sazón se hicieron para atraerlo al bando de los anexionistas—, acepté con júbilo la amarga decepción que sabía me aguardaba el día en que no se creyeran ya útiles mis cortos servicios.» Mientras estos consejeros gratuitos, seguramente inspirados por los agentes de la monarquía española en Caracas, redoblan sus maquinaciones contra los escrúpulos patrióticos de Duarte, tratando de explotar inicuamente su miseria y de apoderarse de su voluntad, que suponían tan débil y tan arruinada como su organismo físico, el apóstol permanece pendiente de cuanto ocurre en su isla nativa. El 20 de enero de 1863 llega a la capital de Venezuela un tío del Padre de la Patria, el ya anciano general Mariano Diez, y entrega al prócer una carta en que Juan Isidro Pérez de la Paz, uno de los fundadores de «La Trinitaria»,le dirige el siguiente reclamo: «Santo Domingo desea saber de ti.» La carta del viejo trinitario, tal vez el más amado de sus discípulos, renueva en el espíritu de Duarte recuerdos de muchos años atrás, y pone vivamente ante su imaginación el cuadro de las luchas pasadas. Al referirse a esa misiva en sus apuntes autobiográficos, el Padre de la Patria evocará con las siguientes palabras a Juan Isidro Pérez: «Mi amigo tan querido como desgraciado.» Pocos días después el apóstol visita en su residencia al doctor Blas Bruzual, médico del general Falcón, presidente de los Estados Unidos de Venezuela. Durante la entrevista, Duarte desliza discretamente en la conversación oportunas referencias a su país, sometido otra vez al estado colonial y señala la urgencia con que su patria necesita de la ayuda de los hombres que en otras naciones hermanas profesan doctrinas liberales.


El doctor Bruzual penetra el alcance de esas insinuaciones hábilmente intercaladas entre palabras de sentido vulgar y frases de cortesía. Cuando al día siguiente se traslada a la modesta casa en que reside el apóstol, con el propósito aparente de corresponder a su visita, el médico venezolano le reitera sus simpatías por la causa de la libertad dominicana, y espontáneamente le ofrece ponerlo en contacto con el presidente Juan Crisóstomo Falcón, descendiente de uno de los conmilitones de Bolívar, a quien tal vez sea fácil convencer para que secunde con armas y dinero los proyectos de Duarte encaminados a redimir por segunda vez su patria de la dominación extranjera. Antes de terminar el mes de enero, Bruzual cumple su ofrecimiento, y el prócer es presentado al presidente de Venezuela. La entrevista hizo concebir al, apóstol las esperanzas más halagüeñas. El dictador venezolano, hombre de mano recia a quien sus parciales atribuían veleidades propias de un gobernante de pensamiento democrático, no hizo promesas de cumplimiento inmediato, pero habló de su amor a la independencia de los pueblos de América con cierta rimbombancia calurosa. Los meses pasan, sin embargo, con lentitud desesperante; y Duarte, mientras tanto, «permanece en la expectativa y devorado de impaciencia».


El 20 de marzo recibe Duarte una carta que le envía desde Coro el trinitario Pedro Alejandrino Pina. Las primeras líneas aluden al «Decano de los libertadores de Santo Domingo» y al «primer general en jefe de los ejércitos dominicanos». Esta comunicación trae las últimas noticias de la isla nuevamente subyugada: el país continúa intranquilo, tanto a causa de las desavenencias surgidas entre Santana y el brigadier Peláez, como a causa del descontento creciente contra la dominación española; los ánimos, particularmente en el Cibao, se hallan exaltados, y un nuevo Cid, apellidado Gregorio Luperón, ha aparecido en la Línea Noroeste, en donde parece que se está gestando la nueva epopeya libertadora. Pina concluye con las siguientes palabras: «No sé de qué manera honrosa podrán las repúblicas amigas negarse a contribuir a la salvación de nuestro heroico país.»


Entre el mes de marzo y el mes de octubre, Duarte hace llegar requerimientos cada vez más apremiantes al general Falcón para que le haga efectivas las promesas que le hizo en la entrevista de enero. Las «esperanzas halagüeñas» que le acompañaron entonces al salir del «Palacio de Miraflores»empiezan a enfriarse bajo el peso de una realidad cada vez más oscura. Pero la llaga abierta en el corazón del prócer sigue vertiendo sangre mientras su vida se consume en la inacción forzada. Una nueva carta de Pedro Alejandrino Pina lo saca de su abatimiento en los primeros días del mes de octubre.


Desde Coro, el viejo trinitario le anuncia que en los campos de Guayubín estalló el 16 de agosto una rebelión que parece contar con más fuerza que las anteriores. La muerte del padre del general Benito Monción, debida a instigaciones del propio brigadier Buceta, ha precipitado los acontecimientos, y es evidente que la revolución cuenta con ramificaciones en todo el país y que avanza en todas las provincias del Cibao con fuerza arrolladora. La carta de Pina coincide con el arribo a Caracas de un joven dominicano en quien despunta briosamente el patriotismo de la nueva generación: Manuel Rodríguez Objío. Desde su llegada a la capital de Venezuela, el día 7 de octubre, el viajero se acerca a Vicente Celestino Duarte y le habla del deseo que tiene de ser presentado al Padre de la Patria. Rodríguez Objío, aunque perteneciente a la juventud que se levantó durante los veinte años en que el nombre de Santana llenó el país como un clamor guerrero, se aproximó al apóstol con el recogimiento de quien se acerca a una ruina venerable. Rodríguez Objio confirma, durante este primer encuentro, las noticias transmitidas a Duarte por Pedro Alejandrino Pina, y se ofrece a hacer valer su parentesco con el general Manuel E. Bruzual para que, gracias a la influencia política de que dispone este caballeroso soldado a quien llama en sus Relaciones. discípulo de Monroe, se logre, al fin la ayuda prometida por el presidente Falcón al patriota dominicano. Todo el concurso que, merced al apoyo de este nuevo intermediario, recibió Duarte del gobierno de Venezuela consistió en la suma de mil pesos, que el primer designado Guzmán Blanco puso en manos del coronel Manuel Rodríguez Objío. Con este dinero intentó el apóstol enviar a Santo Domingo una comisión presidida por su hermano Vicente Celestino con el encargo de dar cuenta al gobierno revolucionario de sus proyectos y de la buena disposición de las autoridades venezolanas. Los triunfos alcanzados por las armas restauradoras, durante los primeros meses del año 1864, lo inducen, sin embargo, a variar sus planes, y resuelve trasladarse él mismo al teatro de los acontecimientos para luchar al lado de sus compatriotas’. El 16 de febrero emprende viaje con rumbo a Curazao, en compañía de su hermano Vicente Celestino, del general Mariano Diez, del coronel Manuel Rodríguez Objío y de un voluntario venezolano, el comandante Candelario Oquendo. La goleta «Goid Munster», contratada en el puerto curazoleño por la suma de quinientos pesos sencillos, condujo a Duarte y a sus acompañantes a las Islas Turcas, donde el buque arribó el 10 de marzo, después de haber burlado, por espacio de varios días, gracias a la pericia de su capitán, el señor José S. Faneyte, la activa persecución de un barco de guerra español que intentó darle caza.


El cónsul de España en Caracas, informado de la salida del Padre de la Patria, trató de que el «África», bergantín perteneciente a la escuadra española de las Antillas, se apoderase en alta mar de los revolucionarios. Se temía, con razón, que la influencia moral del caudillo de la independencia obrara en forma decisiva sobre los destinos de la revolución y entorpeciera, además, las esperanzas que aún abrigaba la monarquía de concertar un acuerdo para la solución del conflicto con los jefes restauradores. Por rara coincidencia, fue un ciudadano español de ideas liberales, cuyo nombre no ha dado a conocer Duarte, sin duda para no exponerlo a las represalias de las autoridades peninsulares, quien se prestó a llevar al prócer y a sus cuatro compañeros hasta el puerto de Montecristi, donde desembarcaron en la mañana del 25 de marzo.


El general Benito Monción, jefe militar de la zona, festejó como un feliz augurio la llegada de Duarte. Manuel Rodríguez Objío consigna en sus«Relaciones», al referirse a este suceso, que el pueblo que luchaba bravamente por su libertad tuvo a partir de aquel momento mayor confianza en el triunfo de la restauración, porque el arribo del fundador de la República significaba «el primer concurso moral que la patria recibía del extranjero».


Después de más de veinte años de ausencia pisó Duarte, al fin, tierra dominicana. Le tocó, por una nueva burla del destino> desembarcar en las playas del norte del país, lejos de su pueblo nativo, donde estaban la casa de su niñez y el parque mañanero en que distrajo las horas de la Infancia. Pero para su patriotismo sin límites, para su corazón sin estrecheces, todo aquel suelo era igualmente querido. Su emoción subió de punto cuando el 26 de marzo de 1864, un día después de su llegada a Montecristi, emprendió viaje hacia Guayubin y visitó muchos de los sitios históricos desde donde fueron repelidas las invasiones haitianas. Estas tierras, sacudidas ahora por el torrente de las armas restauradoras, habían servido pocos días antes de escenario a la fuga del brigadier Buceta. Las ruinas humeantes de algunas poblaciones denunciaban aún el paso del ejército peninsular en retirada.


Duarte venía enfermo y el viaje por aquellas llanuras secas había debilitado su organismo, que a los cincuenta años parecía el de un sexagenario; pero la vista de aquel espectáculo, poderosamente sugerente para el alma del viejo libertador, reanimaba su espíritu y dotaba su cuerpo enflaquecido de energías insospechadas. Fue así como el mismo día de su partida pudo llegar a uña de caballo, bajo el frío de la medianoche a la villa de Guayubín, cuna de la revolución en marcha. En compañía del general Benito Monción, quien no había querido renunciar al honor de hacer escolta al Padre de la Patria en las primeras jornadas de su viaje, visitó el 27 de marzo al general Ramón Mella, reducido al lecho y casi a punto de expirar en tierra ya por fortuna libre del dominio extranjero. El estado en que encuentra al héroe del Baluarte del Conde, uno de los supervivientes de la guerra de la independencia, abate a Duarte hasta el extremo de obligarlo también a guardar cama por espacio de varios días. Es ésta la primera impresión dolorosa que recibe desde su arribo a tierra dominicana. El 2 de abril, todavía débil y consumido por la fiebre, sale de Guayubín con rumbo a la ciudad de Santiago, asiento del gobierno provisional, y tres días después se presenta ante las autoridades revolucionarias en compañía del comandante Oquendo y de los próceres que han compartido su odisea desde territorio venezolano.


El repúblico Ulises Espaillat, quien a la sazón reemplazaba a Ramón Mella en la vicepresidencia del gobierno provisorio, fue el encargado de recibir al Padre de la Patria. Entre ambos se cruzaron palabras llenas de efusión patriótica. Duarte reiteró al representante del Gobierno Provisional los términos de la carta que el 28 de marzo envió desde Guayubín a los directores de la revolución, en la cual expresaba que su regreso al país, después de haber «arrostrado durante veinte años la vida nómada del proscrito»,obedecía al propósito de correr «todos los azares y vicisitudes que Dios tuviese aún reservados a la grande obra de la Restauración Dominicana».Espaillat le repitió a su vez los conceptos ya emitidos en la comunicación del primero de abril, donde sintetizaba así los sentimientos del gobierno provisional hacia el recién llegado:


«El gobierno provisorio de la República ve hoy con indecible júbilo la vuelta de usted al seno de la Patria.» El apóstol dio cuenta a continuación de las gestiones realizadas en Caracas para obtener el apoyo del gobierno del general Falcón al movimiento iniciado en Capotillo. Mostró los documentos justificativos de la inversión de la suma de mil pesos recibida de manos del vicepresidente Guzmán Blanco, y sugirió que se designase al señor Melitón Valverde como agente diplomático del gobierno de la Restauración cerca de las autoridades venezolanas. Las referencias hechas por Duarte a sus contactos con Falcón y sus informes sobre la buena disposición en que se hallaban las autoridades de aquel país con respecto ala causa dominicana, hicieron pensar al Gobierno provisorio en la conveniencia de utilizar los servicios del prócer en una misión diplomática confidencial ante los gobiernos de varios países sudamericanos.


Nueve días después de su primera entrevista con Espaillat, Duarte recibe una carta en que se le participa que el gobierno presidido por el general Salcedo ha resuelto confiarle una misión secreta ante el gobierno de Caracas, y en que se le; anuncia que se le proveerá rápidamente de las credenciales de rigor y de los pliegos de instrucciones que se consideren necesarios. El Padre de la Patria, sin embargo, tiene ya la salud irremediablemente gastada. Las fatigas del viaje y las emociones recibidas desde su arribo al país, han recrudecido los males que contrajo en las selvas de Venezuela. Si emprende una nueva travesía en tales condiciones, tendrá que exponerse a «gastar en medicinas y facultativos los fondos que se pusieran a su disposición para el viático». En carta dirigida el 15 de abril al señor Alfredo Deejen, encargado interinamente de la cartera de Relaciones Exteriores, se declara, pues, incapacitado física-mente para cumplir su cometido en forma satisfactoria, pero ofrece poner a disposición de la persona que en su lugar se designe, todos los informes y recomendaciones susceptibles de facilitar su labor en territorio venezolano. Aparte del motivo que invoca en esa carta, su «falta de salud», lo que late en el fondo de sus palabras es el deseo de continuar por algún tiempo más en la tierra nativa. Hace apenas veinte días que pisó tierra dominicana, gracias a que «el Señor allanó sus caminos»; y ya se le quiere lanzar de nuevo, con el pretexto de que sus servicios podrían ‘ser más útiles fuera del país que en el teatro donde éste está labrando su segunda independencia, a las playas siempre áridas del extrañamiento forzado. Más le valdría caer, como el más oscuro de los soldados, en los campos donde se está rehaciendo la patria. Allí al menos le sería dable doblar la frente sobre la tierra amada, y descansar acaso en la huesa común bajo la sombra del pabellón cruzado.


Pero el calvario de Duarte no había aún concluido. Dos días después de haber escrito aquella carta llega a sus manos un ejemplar del «Diario de la Marina», periódico que sirve desde La Habana los intereses de la monarquía española. En esta edición del viejo diario cubano aparece un artículo en que se habla de supuestas divergencias entre el Padre de la Patria y los jefes del gobierno provisorio. La nueva infamia, inteligentemente urdida por las autoridades peninsulares, temerosas del ascendiente moral de Duarte sobre las conciencias dominicanas, no obedecía únicamente al interés explicable de los agentes de la monarquía de introducir la discordia en las filas restauradoras.


Mucho había de tendencioso en el artículo del «Diario de la Marina», pero también iba envuelto en el pasquín fabricado en Santo Domingo, si bien difundido desde un periódico de La Habana, algo que ya se respiraba en los pasillos del gobierno provisional encabezado por Salcedo. Los jefes de la Restauración, hombres salidos de las entrañas del pueblo y forjados en un teatro guerrero incomparablemente más heroico que el de la lucha contra Haití, no podían ver con buenos ojos la presencia entre ellos de un hombre en quien se personificaban los ideales civiles de la República y en cuya fisonomía moral aparecían tan enérgicamente simbolizadas las instituciones.


Este prócer, a quien se creyó muerto y sobre cuya cabeza había gravitado durante veinte años la losa del olvido, no sería probablemente un rival en la hora del triunfo, porque todos sus antecedentes lo pintaban como un hombre de vocación civil que carecía de ambiciones. Pero los caudillos que, como el presidente Salcedo y sus compañeros de armas, han salido del seno de la guerra y sienten sobre sí la influencia avasalladora de esa potestad sanguinaria, son siempre esquivos y se conducen aún en sus relaciones recíprocas, con reservas y suspicacias. Los pueblos son versátiles y nadie sabe si el día en que sea una realidad la victoria conseguida merced a quienes la han hecho posible con su espada, y no a quienes sólo la han anunciado con su voz ardiente y profética, las multitudes vayan en busca de algún santón civil para confiarle la dirección de la República o se desvíen atemorizadas del señorío militar para echarse en brazos de otro señorío menos temible o menos arbitrario. En el fondo de todas las luchas patrióticas, en el ambiente subterráneo de todas las revoluciones, suele haber un sentimiento democrático que sale a flote en el momento oportuno. Cuando se consumó la independencia de 1844, los promotores de ese ideal político, decididamente adversos al predominio de la soldadesca, recurrieron a Duarte en una tentativa para hacer prevalecer el sentido humano y civilista que en un principio tuvo la causa nacional sobre el sentido bárbaro y ferozmente caudillesco en que degeneró con Santana. El Padre de la Patria penetró el sentido de la especie difundida por la prensa de la monarquía española. El libelo llenó su alma de amargura, y despertó en él el recuerdo de los sucesos del 44, cuando su nombre fue escogido para, cerrar el paso a una dictadura de tipo reaccionario y sólo sirvió para precipitar el asalto del ejército a las instituciones. Su primera intención fue rasgar aquel pasquín insidioso. Pero con ese golpe genial que tuvo para descubrir el móvil de las acciones humanas, acertó a palpar desde su lecho de enfermo las intrigas con que ya comenzaba a hostilizarle el egoísmo de ciertos jefes restauradores. Sin vacilar un minuto más, tomó una de aquellas resoluciones tremendas que fueron siempre propias de su entereza de carácter y de su conciencia abnegada: el 21 de abril, esto es, un día después de haber leído el artículo del «Diario de la Marina», dirige a Espaillat una carta en que le participa su nueva decisión de aceptar la misión diplomática que había resuelto confiarle el Gobierno provisorio.


Para que no se atribuyera un fin menguado a su nueva actitud, ni pudiera ser utilizada para especulaciones perjudiciales a la causa nacional, concluye con esta afirmación categórica: «No tomo esta resolución porque tema que el falaz articulista logre el objeto de desunirnos, pues hartas pruebas de estimación y aprecio me han dado y están dando el Gobierno y cuantos jefes y oficiales he tenido la dicha de conocer, sino porque es necesario parar con tiempo los golpes que pueda dirigirnos el enemigo y neutralizar sus efectos.»Espaillat, vocero del gobierno provisional, se apresura a dirigir al Padre de la Patria, el 22 de abril, una nueva comunicación donde confirma, a vueltas de muchas reticencias y de sospechosas protestas de sinceridad, los escrúpulos de Duarte. El vicepresidente interino, como temeroso de que el apóstol pudiera arrepentirse de la decisión ya adoptada, le informa que debe disponerse a partir inmediatamente porque ya el Gobierno había mandado «redactar los poderes necesarios para que mañana quede usted enteramente despachado y pueda salir el mismo día».


La Administración General de Hacienda del Gobierno provisional puso a disposición de Duarte la suma de quinientos pesos en papel moneda, unidad que a la sazón se cotizaba «al veinte por uno», y en el mes de junio siguiente, salió el apóstol, investido con el carácter de Ministro Plenipotenciario, para la República de Haití, desde donde emprendió viaje a fines de ese mismo mes con rumbo a Curazao. Durante la travesía le acompañó el presentimiento de que aquel había sido el adiós definitivo. Sus ojos no volverían a contemplar las riberas nativas y aunque la patria tornara a ser libre, para él permanecería vedado su suelo, tierra por excelencia ingrata para quien en vida le había sido fiel hasta el sacrificio y para quien ya muerto la seguiría amando desde la altura de su iluminación :visionaria.